LA CONCILIACIÓN BANCARIA AUTOMATIZADA:
VENTAJAS EN SEGURIDAD Y AUDITORIA
La
Conciliación Bancaria consiste en comprobar que
los movimientos registrados por el banco en las
cuentas coinciden con los apuntes contables de
la empresa.
Esta
comprobación es tan fundamental que ninguna
empresa del mundo se atreve a cerrar su
contabilidad sin cumplir este requisito. Por
descontado, ningún auditor dará el visto bueno a
un balance que tiene los bancos sin conciliar.
El
motivo de este comportamiento reside en el hecho
de que la práctica totalidad de los movimientos
contables quedan reflejados, tarde o temprano,
en una cuenta bancaria. De ahí que la
conciliación asegura que no se queda ninguna
operación por contabilizar ni que se ha
contabilizado de forma errónea en importe o
signo contable.
La
tarea de conciliar, aunque importante, es
tediosa y da lugar a errores provocados por el
cansancio o por el despiste, incluyendo
determinados “cuadres a martillo” para pequeños
importes que resulta farragoso localizar.
Una
conciliación automatizada evita estos errores y
proporciona un estado depurado y fiable, muy del
gusto de los responsables financieros y de los
auditores.
Este
automatismo, que deja más tiempo para el
análisis de los movimientos, proporciona
igualmente un ahorro importante en tiempo y en
aspirinas para el dolor de cabeza.